domingo, 7 de noviembre de 2010

Loco por ti

A tu David...
a mi Roberto...
a todos los que se fueron.


Y se fue, sí señor,
como alma que lleva el diablo
al abrigo de dios.
Caballero y señor,
la mochila preñada de sueños
y la barba en flor
y un deseo de amor,
una vida que calma
los besos sin alma.
Un mundo sin dos,
un demonio sin dios,
donde nada se tiene,
ni nada detiene al dolor.

Y se fue, sí señor,
y aunque quise no pude seguirle
no tuve valor.
No le guardo rencor,
cómo odiar lo que tanto has querido
a pesar del dolor.
No hay nostalgia peor
que añorar lo vivido,
por eso te escribo
los versos, las cartas,
por ver si se espantan
las dudas que el tiempo
dejó sin aliento y sin voz.

Al final sólo queda el final
un sólo consuelo el derecho a olvidar,
a veces me duele el recuerdo sin más,
los besos se fueron
y nunca pudieron hacerte soñar.

Demasiado esperar no es amar,
no tiene sentido soñar por soñar,
el tiempo te quita y el tiempo te da,
el tiempo te hiere,
ya no quedan trenes a la eternidad.

A veces me faltas,
a veces me calmas,
a veces me dueles muy dentro del alma.

Loco por ti
y por tu boca que no se equivoca
de eterna locura.
Loco por ti
y por tu ausencia vestida de ángel
teñido de añil.

1 comentario:

beatriz dijo...

"a veces me calmas, a veces me faltas, a veces me dueles muy dentro del alma"
Muy profundo, siempre me relaja leerte.
un beso grande fernando
no dejes de escribir.